EL SILENCIO
degala 21-04-2007 GTM 1 @ 06:59Me voy este fin de semana de retiro y nunca mejor que hoy para adjuntar este texto digno de aprenderse de memoria........
El Silencio
En el silencio indescriptible marcha el más sabio de los consejos, la
palabra más dulce, la verdad más pura. Es en el camino del silencio donde
se construyen las grandes bases, los más fuertes cimientos, los más
elementales pensamientos que trasmiten la paz de los tiempos. Las acciones
más nobles nacen del silencio.
Cada palabra sin pronunciar es doblemente poderosa si nace del silencio con
que se manifiesta el pensamiento. El silencio es la llave para detener las
ambiciones, los ímpetus, las energías desbordadas. El silencio nutre el
pensamiento porque es su esencia.
La tristeza se lleva mejor en el silencio porque las emociones intensas son de
origen personal. Nadie siente con la misma intensidad, por ello no es posible
sentir igual. Sólo es posible sentir en silencio y en soledad. El silencio y
la soledad son complementos. La soledad es el silencio del alma y el silencio
es la soledad de las palabras. La palabra es un don tan hermoso que es mejor
dejarla ir solo cuando es estrictamente necesario. El silencio es la voz del
corazón hablando contigo. Es lo que expresa tu corazón. Por eso hay que
escuchar lo que dice el corazón en silencio y si es necesario dejar al corazón
expresar con el verbo.
Lo que se dice pocas veces es igual a lo que se siente. Una hermosa enseñanza
es la que nos cuenta el origen del eco. El eco fue creado para que siempre
recuerdes que lo que dices siempre regresará a ti.
Hubo un tiempo en que las grandes batallas se pelearon usando la palabra. Eran
palabras como flechas y dardos envenenados que causaban desolación, muerte y
llanto. Un día en que los pueblos estaban casi exterminados, se reunieron y
decidieron pedir ayuda y consejo al viejo maestro de la montaña. Tres
gobernantes marcharon durante tres días y al llegar le pidieron consejo ante
la inminente destrucción de su raza. El anciano parecía no escuchar el pedido
de los gobernantes. Sólo observaba el infinito a través de sus ojos color
miel. Uno de ellos llenándose de furia incontenible lanzó una palabra mortal
hacia el maestro de la montaña. Después de proferirla al cabo de unos
instantes la misma palabra se escuchó por tres veces más antes de que el
agresor cayera abatido de inmediato a los pies de éste. Los otros dos le
miraron sorprendidos y regresaron con la enseñanza de que el silencio es el
mejor escudo a las palabras de ira y odio. Desde ese instante aquél pueblo
encontró en
el silencio el mejor escudo, el mejor instrumento de paz, la mejor pregunta,
la mejor respuesta.
El silencio es la elocuencia del corazón. Sólo en el silencio aprendes a
escuchar. Si escuchar es la razón de la comprensión, el silencio es la razón
de la sabiduría.
¿Pero acaso el callar es lo mismo que el silencio? ¿Calla el ave cuando llega
un nuevo día? ¿Calla el agua del río al encontrar su camino al mar? ¿Calla el
llanto del dolor en cada ser? Nunca dejes sin palabra lo que estremece tu
corazón. Es por eso que el ave canta con la alegría de un nuevo día, el agua
del río por volver al mar, el llanto del dolor por escapar del corazón. Aún en
estos actos hay silencio, porque viene de la esencia misma.
Algunos suelen decir que el silencio es la ausencia del sonido. El silencio es
el equilibrio del sonido. Si dos ondas de sonido con la misma intensidad y en
sentido contrario se encuentran, entonces, se produce el silencio. Por ello no
podrá existir el silencio sin el equilibrio del verbo en ti.
Que tus palabras sean el reflejo fiel de un alma noble, para que cuando salga
regrese a ti con la misma intensidad como se fue. Sólo así sabrás que el
silencio le dio en justa medida el equilibrio a tu alma, a tu mente y a tu
corazón.
El silencio es la primera herramienta para saber si el mundo a tu alrededor te
escucha y tú lo escuchas a él. Se aprende a oír en el silencio, pero se
aprende más a sentir cuando aprendes a escuchar.
Sé entonces como el silencio, aparentemente inexistente pero firmemente útil y
recuerda siempre esto: • Quien conoce el silencio dice más con menos
palabras.
• Quien conoce el silencio piensa más de dos veces lo que quiere decir. •
Quien conoce el silencio habla de corazón a corazón
• Quien conoce el silencio calla primero, luego observa y finalmente decide la
utilidad de la palabra • Quien conoce el silencio venera el valor sagrado del
verbo
• Quien conoce el silencio ejerce control de su existencia
• Quien conoce el silencio conoce la luz de la existencia suprema.
Escrito queda....buen fin de semana...y calladitos....

Meneame
del.icio.us

En la cada vez más ajetreada vida que nos ha tocado vivir, un poco de silencio cada día deja resquicio al pensamiento y al repaso de nuestras acciones e ideas cotidianas; pero la palabra es un rasgo característico de la humanidad, la ensalza y enaltece. Su uso como arma que hiere o como bálsamo que cura, depende de cada uno de nosotros.
Dicen que Gabriel García Márquez padece un cáncer linfático. Dicen que ha enviado esta carta de despedida a sus amigos, hecha pública en la red. Él es un maestro de la palabra.
"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera. Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto no solo mi cuerpo, sino mi alma. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelízmente me estaré muriendo. Siempre dí lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo te diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para haer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de tí, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces. Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan".
Bellísimo escrito...me ha encantado...buscando sobre el silencio...llegué hasta aqui..
Ahora pregunto ...podré tomarlo y publicarlo en mi blog...sin fines de lucro...
Siempre que sea gratuito....
Un cordial saludo...
Silvia